Cada lote con su vigor real visto desde el satélite, su predicción de cosecha y sus alertas —y, encima de cada uno, la acción del día. No un tablero para mirar: una decisión para tomar.
El vigor real visto desde el satélite, la predicción de cosecha y las alertas de cada lote —en una sola pantalla, sin exportar nada ni cruzar planillas.
La predicción de cada lote, con su rango de confianza, se afina semana a semana contra lo que observa el satélite. Comprometes volúmenes con un número, no con una corazonada.
Rendimiento, agua, suelo y alertas reunidos en una sola vista. Sin exportar nada ni combinar hojas de cálculo de tres sistemas distintos.
Un tablero te muestra números y te deja lo difícil: interpretarlos y decidir. Loomin hace ese trabajo.
Cada pantalla de la app termina en lo mismo: una acción concreta —qué hacer, en qué lote, cuándo y cuánto vale hacerlo— con su nivel de confianza al lado. No un dato para que lo interpretes; una decisión para que la tomes o la ajustes.
Cómo lo calcula por dentro —el modelo, el satélite y las seis fuentes de datos— lo contamos en Tecnología.
No es un tablero de métricas para mirar. Cada función existe para contestar una pregunta concreta de manejo —y devolverte la acción, no el dato.
Rendimiento y trayectoria del ciclo por lote, con un rango de confianza que se estrecha semana a semana.
Caídas de vigor, estrés hídrico y focos de plaga detectados desde el satélite, con la ubicación exacta dentro del lote.
Cuánto y cuándo regar y fertilizar, ajustado al balance hídrico y nutricional real de cada lote.
El punto óptimo de cosecha y el efecto simulado de los madurantes sobre el rendimiento.
Ingreso, costo y margen por lote y por finca, actualizados con cada aplicación registrada.
Antes de aplicar, calcula si el costo de la intervención se paga con el rendimiento que agrega, según tu ciclo en curso.
Calendario por lote con las labores sugeridas según la etapa fenológica y los déficits detectados.
Simula cambios de manejo o eventos climáticos y compara rendimiento y margen antes de comprometerlos.
Una foto, un audio o una nota del técnico se convierten en dato estructurado y ajustan la predicción.
El técnico reporta aplicaciones, costos y fotos desde la app que ya usa —cada mensaje se asocia solo a su lote.
Asigna tareas a la cuadrilla; cada quien marca lo que ejecutó con hora y ubicación GPS.
Tu inventario de fertilizantes y pesticidas con su fórmula NPK, unidad y costo —privado de tu organización.
Cada cosecha registrada afina el modelo del ciclo siguiente para tu suelo, tu variedad y tu microclima.
Tus análisis de laboratorio ajustan la predicción; si no los hay, usamos un baseline regional y te lo decimos.
Cada semana, sin que muevas un dedo: nueva imagen del satélite, predicción actualizada y la acción del día, lista sobre cada lote.
Empieza con un lote y velo funcionando con tus propios datos —sin instalar hardware ni migrar nada. Cuando te convenza, sumas el resto.